Ver elefantes en Tailandia

De todo hay con respecto a este tema. Hay tanta oferta como demanda y según lo que quieras ver deberás ir a un sitio u otro. Los elefantes en Tailandiason un símbolo nacional y bien seguro os llevaréis un buen recuerdo relacionado con ellos.

Intentaré dejaros un resumen con las tres experiencias que hemos vivido relacionadas con los elefantes en Tailandia.

 

1.      Paseos en elefante, super baratos y super tristes 

Los tenemos alrededor de prácticamente todos los centros turísticos. Te puedes dar un paseo por pocos bats y ves como el mahout le dá porrazos con un gancho superpuntiagudo (HOOK) mientras tú sonríes y te sacas fotos. Por supuesto las marcas de los porrazos que les dá, están bien tapaditas bajo sus vestimentas festivas.

 

2.     Santuarios de elefantes en los que te venden lo que quieres ver y oír

Como cada vez la sociedad está más concienciada con el bienestar animal y ha surgido otra oferta turística menos violenta. Vendida bajo el eslogan NO HOOK NO RIDE. Aquí nos llevan a la selva donde están en semilibertad y podemos disfrutar alimentándoles y bañándoles en un río. Te lo pasas genial y es una experiencia mágica. Pero realmente es una oferta turística más, te cuentan que los han rescatado de otras explotaciones y que les devolverán a la selva cuando estén preparados. Medio día son sobre 40€ comida y traslados incluídos.

Pero realmente este tipo de Santuarios están creciendo más y más. En el que estábamos nosotros, que es de los de mejor fama Elefant Jungle Sanctuary estábamos en el campo 9, eso indica que hay otros 8. Y había dos crías nacidas allí. Entre los cuidadores se apreciaba claramente cuál era el Mahout de cada elefante, lo que manifiesta que nunca alcanzarán la libertad.  Es un tipo de explotación más, sólo que menos violenta y nos hace irnos con la sensación de haber vivido algo especial.

 

3.     Hospitales de elefantes donde te das cuenta de la realidad

También hemos visitado el hospital de elefantes del sur de Tailandia, en Krabi, Southern Elephant Hospital. Allí no nos cobraron por entrar y nos estuvieron enseñando sus instalaciones amablemente.

Nos contaban que los Mahout tienen una relación de por vida con su elefante, y que históricamente eran utilizados para trabajos pesados como la construcción. Entonces tener un elefante es un modo de vida, un trabajo. Al igual que tener un perro policía o uno bombero, requiere muchas horas de entrenamiento, disciplina y obediencia.

Nos dijeron que recientemente el gobierno había endurecido mucho la legislación para trabajar con elefantes en Tailandia, y que mucha gente rural había perdido su modo de vida, moviéndose a la ciudad y abandonando su elefante. Este punto aportó más credibilidad a los Santuarios. Otros Mahout encontraron la alternativa de llevar a su elefante a la ciudad, y seguir juntos, trabajando como atractivo turístico paseando turistas. Esto justificó a los que pasean gente.

Para explicarnos el uso de los Hooks, nos contaron que usarlos paseando turistas es peligroso pues el animal tiene que estar muy sometido, para que no se rebele y tire con los turistas por ejemplo. Los elefantes son animales terriblemente fuertes y su excelente memoria los hace rencorosos. Si quisieran podrían matar a alguien fácilmente.

De las tres… ¿con cuál  me quedo?

Es un tema demasiado personal, al final son elecciones propias. Cuando empezamos el recorrido por Tailandia ver a los Mahouts que se dedicaban al turismo me parecía muy mal, e interiormente juzgaba a las personas que impulsaban este martirio… pero tras las explicaciones que nos aportó la gente del hospital ya no me siento en condición de juzgar el modo de vida de nadie.

Para mí, mi gran experiencia me la concedió esta elefantita.

En el hospital nos emocionó mucho conocer a esta cría, que se había despeñado de 20 metros y su dueño la había dejado.

Como no podía caminar llamaba constantemente nuestra atención con su trompa. Me enrollaba las piernas para atraerme hacia ella, con su trompa tocaba todas mis ropas, pulseras… quería cotillearlo todo… me tomaba la mano y la llevaba hacia sus heridas para mostrármelas… supongo que para pedirme que la ayudase.

Al partirse la columna de nada sirve un elefante… y es cierto, pero allí había una chica que no se daba por vencida a una posible recuperación. Le masajeaban las patas, la levantaban con la grúa para que se fortaleciera… pero sus patitas de atrás cada vez estaban más débiles. Supongo que sólo queda esperar a la aceptación de que no se puede mantener vivo un elefante paralítico. Nosotros nos fuimos, y allí se quedaron todos con ella, era admirable. Un día se juntarán todos también para dejarla ir… o quizás ya se haya ido.

No te vayas sin tu experiencia propia

En conclusión, tenemos una gran oferta al respecto y debemos elegir con qué queremos colaborar. Toda elección es lícita pero unas experiencias son más gratificantes que otras. En Animal Trip estamos comprometidos con el bienestar animal, por ello no nos gustan en general ninguna forma de explotación animal pero existen y lo mejor es que te informarse bien.

Lo que está claro es que los elefantes en Tailandia son un símbolo nacional y forman parte de la cultura Thai, por ello no deberíamos irnos sin ver algo al respecto.

Son animales grandiosos, que te miran fijamente a los ojos, parece que pueden leerte la mente.

Si quieres Leer toda nuestra experiencia Tailandesa puedes seguir por aquí